Recientemente se inauguró un novedoso hospital futurista, que se incorpora al campus del Hospital de Stanford en Palo Alto, California. Diseñado y construido en colaboración con la empresa de tecnología gigante Apple, ha llevado más de diez años en construcción y una inversión de 2,1 mil millones de dólares. Fue construido de manera modular para ser capaz de acomodar actualizaciones continuamente y a medida que aparezcan tecnologías más innovadoras que las disponibles actualmente.
El hospital con 368 habitaciones privadas prioriza su interfaz de usuario, los pacientes podrán usar un teclado intuitivo para elegir opciones de entretenimiento y tendrán la opción de controlar la temperatura, la iluminación y las persianas desde sus camas. También cada piso del edificio disfrutará de iluminación natural.
La farmacia central del hospital se basará en el uso de robots que manejan, sin contacto humano, sus medicamentos y envases. Cada paciente recibirá el medicamento que el médico le recetó en una bolsa especial con un código de barras y todo para evitar errores. El personal profesional de la farmacia se sentirá aliviado para realizar tareas más complejas. La distribución y distribución de medicamentos a los pacientes será realizada por una flota de vehículos con capacidad de navegación automática, es decir, robots programados que viajarán en sus rutas designadas. Una flota de 23 vehículos automáticos guiados está programada para ayudar con la entrega de ropa y la eliminación de basura.
El hospital tiene una red de ¨Internet de las cosas¨, para comunicarse entre diferentes sistemas.
Los sensores rastrearán la ubicación del personal y el equipo en tiempo real, mejorando la eficiencia y el control de inventario. La infraestructura puede soportar 120,000 dispositivos conectados que transmiten video 4K de alta definición. La infraestructura podrá acomodar actualizaciones como la tecnología inalámbrica 5G. El equipo de resonancia magnética y otros sistemas se integrarán entre sí de nuevas maneras.
Los médicos y las enfermeras podrán monitorear múltiples pacientes desde una única ubicación remota. Las alertas y las alarmas irán directamente a dispositivos móviles seguros transportados por enfermeras y médicos, en lugar de sonar en las estaciones de enfermería, reduciendo los niveles de ruido.
También habrá habitaciones para dos pacientes, con un sistema computarizado con video y sensores para mejorar la seguridad del paciente mientras está en la sala.
Además, se ejecuta una aplicación en el hospital que guía al paciente hasta las clínicas o centros médicos, utilizando un mapa (similar a Waze). En cualquier momento, el médico tratante sabe dónde está ubicado su paciente. Este sistema también establece el tiempo para la visita del médico o la llegada al centro de prueba. Cada movimiento y tratamiento que recibe el paciente se documenta automáticamente en el sistema y cada miembro del personal médico con permiso, tiene acceso a esta documentación desde cualquier lugar del campus del hospital.